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Publicado el sábado 24 de Enero de 2009 en el Diario de Alcalá, por Cristina Martínez.

"De niña componía sus propios recopilatorios en casete. Ahora, Marta Fierro sabe aprovecharse de la tecnología y de su pasión por la música para mover a su son a todo un ..templo... Esta noche su ..altar..está en Alcalá, en la sala Gabanna."

Para Marta Fierro lo de ser DJ ha sido un camino natural casi desde la cuna. Tan natural como su nombre artístico eMe. "No me llamo asi por ninguna razón en especial", dice. No tuvo que darle a la imaginación para hallar un apodo que le sirviera de carta de presetación. "Es que así es como me llaman. Y por eso elegí "Eme" de Marta", aclara deshaciendo cualquier invitación al misterio o a la anecdota. Cuando era niña, su pasatiempo consistía en grabar recopilatorios encadenados por ella misma en cintas -y luego en CDs- que después repartía entre sus familiares y amigos. Y en sus años de estudiante en un internado, se ocupaba de ambientar la residencia con las bandas sonoras que se montaba con un radiocasete plantado en mitad del pasillo. "Quería que mis compañeros escucharan la misma música que estaba escuchando yo", recuerda. Y así es como eMe, maleta en mano, ha acabado viajanado de sala en sala, de club en club, de cabina en cabina por ciudades como Londres o Madrid, por festivales como el de Benicassim o Bread & Butter en Barcelona e, incluso, por algunas de las salas mas exclusivas londinenses como el Casino Royale o el Transmission Club. Primero fue el rock, el indie y la música pop, ahora es la electrónica (electro, fidget house, new wave disko...) la que suele trazar el plan de la maor parte de sus noches. Y por ahí irán los tiros en la sesión que en unas horas protagonice en Alcalá. Gabanna Bar, en la calle Cid Campeador, es el próximo destino para esta joven de origen coruñés, afincada en Madrid, que responde al apelativo de: eMe Dj.

- Hoy la fiesta es suya. ¿Cuál es el secreto para asegurar la velada?
- Que el ambiente lo pongo del revés. El secreto es combinar la técnica, la selección musical y sobre todo en ser capaz de transmitir sensaciones. Esto no sólo consiste en poner canciones, hay que mirar a la gente, ver como reacciona con un tema, con otro, si lo reconoce, si baila...

-¿Cuánta gente ha llegado a tener en una de esas fiestas?
- 2500 o 3000 personas. Ese es el máximo al que he llegado. Fué en el Festival de Benicassim, un lugar en el que me gustaría repetir, porque mientras estuve pinchando no me dió tiempo a asimilar lo que estaba pasando. Estaba demasiado pendiente de no cagarla y no pude disfrutarlo.

-¿Cree que lo que experimenta un DJ debe ser parecido a lo que siente un músico en un concierto?
- No sé si será igual, imagino que similar. Para mí lo importante cuando estás ahí es transmitir y me da igual que delante haya cien personas o miles.

-¿Cómo se prepara para esto?
- Pinchando en muchos sitios, sabiéndote las canciones de "pe a pa" de modo que sepas perfectamente donde entra cada instrumento, el bajo, el bombo, donde mezclar una canción con otra. Tienes que jugar con todos los elementos y se aprende escuchando, practicando...

- ¿El público es agradecido con los pinchadiscos?
- Bueno, hay veces que sí, que al finalizar te aplauden o se acercan a decirte lo que les ha gustado y eso mola, pero no siempre es asi. Hay gente que sólo va a bailar, beber y ligar y que si les preguntas al día siguiente por cómo era el DJ de turno ni se acuerdan.

- Pero si éste falla sí que lo aprecian.
- Eso sí. Pero, aún así hay quien no se fija, por eso tienes que saber llamar la atención. El que trabaja en serio en esto no se limita a poner música, se preocupa de conectar con el público de la sala y eso es lo interesante, conseguir que la noche en la que tú actuas sea especial para los que también están allí. Que se animen, bailen y sienta como tú lo estas sintiendo.

- ¿Qué actuación guarda para el recuerdo?
- La de Benicassim. Para mí fue un antes y un después, por que yo técnicamente no estaba muy preparada para pinchar delante de tantas personas y a partir de ahí me he preocupado en mejorar en todos los aspectos. Fue especial, pero ya te digo que no me di mucha cuenta de lo que estaba pasando.

- ¿Es dificil hacerse un hueco en el oficio?
- Es dificil hacerse un nombre. Es dificil llegar, por ejemplo, adonde está Amable, que lleva 20 años pinchando y es un referente para miles de personas. Aunque también creo que los que llegan y se vuelven inamovibles deberían dejar entrar a los nuevos. Después, la crsis también nos afecta y hoy hay mucha gente que va de DJ. Hay salas o bares que prefieren ahorrarse lo que pagarían a un profesional y optan por alguien que no lo es y lo hace gratis o por muy poco. La cosa no está muy bien. Pienso que tendría que haber una plataforma, una asociación o sindicato que regulara la situación. Hoy por hoy lo de ser DJ no es una profesión que esté normalizada. Los que vivimos de esto lo hacemos en la oscuridad.

- ¿Se imagina a los 40 pinchando?
- Me encantaría, pero como futuro está jodido. Para ganar dinero de verdad tienes que tener un caché, ser conocido, llevar mucho tiempo... Yo trabajo de noche, no paro y no llegaré a los mil euros al mes. No sé si me imagino así a los 40.

- ¿Hay un plan alternativo?
- Quiero aprender a producir, seguir en la música, hacerme un nombre. Por el momento, lo que trato de hacer es tener un trabajo estable de lunes a viernes de lo que sea, que me permita estar conectada al resto y sentir que llevo una vida ordenada, por que en este trabajo vas con el sueño cambiado. Pero quiero estar en la música.

- De niña grababa casetes a su familia y en el internado decidía qué se escuchaba... ¿Cuando esto se volvió algo serio?
- A los 15 años colaboré en un programa de radio y a los 16 me puse por primera vez en una cabina, delante de una mesa de mezclas. Al finalizar la sesión me sentí tan bien que me dije "ojalá pudiera hacer esto siempre que quisiera, aunque sea gratis" Y de repente surgió la oportunidad, empecé a ganar dinero y acabé en la sala (madrileña) Low Club, con la que hasta hace un año y medio he tenido un contrato de exclusividad. Aparte, he estudiado audiovisuales, pero cuando terminé a los 22 años, no encontré nada de lo mío. Asi que nunca he ejercido de ello.

- ¿Qué opina su familia sobre el trabajo que ha elegido?
- Opina bien. Mi madre sabe que no es un trabajo estable, pero también sabe que disfruto con ello, que no se me da demasiado mal y oye a gente que dice que me ha escuchado y le ha gustado como lo hago y eso a ella le gusta.

- ¿Hay algún momento del día en el que no escuche música?
- Bueno... es que necesito estar siempre haciéndolo, porque tengo que estar al día, saberme los temas. Alguna vez sí que me ha dado pereza lo de trabajar de noche, viajar sola y no conocer a nadie... Pero esto hay que tomárselo en serio.